Saturday, November 25, 2006

Inauguración

Habré visto Hannah y sus hermanas no sé ni cuantas veces, pero, por razones que desconozco, siempre había pasado desapercibida para mi la frase que da nombre al blog. Hasta que una vez, viendo la película, se me quedó grabada en la mente. Rápidamente fui a “preguntarle” al Google de dónde salía aquello. ¿A quién se le había ocurrido darle manos a la lluvia? Y Google me dió la respuesta: e e cummings. Reconozco que no había oido hablar de él, y que no he vuelto a leer nada suyo (y la verdad es que no se por qué), pero el poema al que pertenecía el verso me encantó. Así que aquí lo dejo, para que sirva de botella de champán en la inauguración de este pequeño barco…

En algún lugar que nunca he recorrido, gratamente más allá
de cualquier experiencia, tus ojos encuentran su silencio:
En tu más frágil gesto hay cosas que me cierran,
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca;

Tu más leve mirada fácilmente puede abrirme
aunque me haya cerrado a mí mismo como dedos,
me abres siempre pétalo por pétalo como la primavera abre
(tocando hábil y misteriosamente) su primera rosa,

O si tu deseo fuera cerrarme, yo y mi vida
nos cerraríamos hermosa y súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosamente;

Nada de lo que hemos de percibir en este mundo iguala
el poder de tu intensa fragilidad; cuya textura
me impulsa con el color de estos países,
dando la muerte y para siempre con cada aliento.

(No sé qué hay en ti capaz de cerrar
y abrir; sólo algo en mí comprende
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)
Nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas.

Posted by tabessa in 18:07:39 | Permalink | No Comments »